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NextGenEu: planes y cifras de la recuperación europea

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    marzo 2022

    Tras una pandemia que ha dejado muy mermadas las economías de prácticamente todo el planeta, Europa se enfrenta a otra situación que va a poner en jaque no sólo las debilitadas economías nacionales, sino los planes de recuperación económica diseñados por los países miembros de la UE y aprobados por las Instituciones Europeas durante 2020 y 2021 para el futuro próximo. Estos planes venían a responder, en primer lugar, la urgente recuperación de los países comunitarios y, en segundo lugar, la materialización de reformas estructurales para evitar otro colapso futuro de las economías ante situaciones adversas como pandemias, graves crisis financieras, energéticas o de materias primas. Con esta estrategia, se persigue el objetivo de fomentar un desarrollo inclusivo y respetuoso con el medio ambiente a la vez que se mejore la competitividad y eficiencia de los sectores y trabajos europeos.

    No obstante, estos planes han pasado desapercibidos en los medios. Bien porque han ocurrido otros sucesos más atractivos para la opinión pública, o bien por la pesadez de estos, ya que en ocasiones sobrepasan las 700 páginas.

    Por estos motivos, se va a realizar un breve análisis de los puntos clave de estos programas europeos y de los planes presentados por Italia, España, Portugal, Francia y Alemania.

    líneas generales

    Con el objetivo de superar la crisis generada por el covid-19, la comunidad europea identificó una oportunidad para acometer reformas integrales y salir de la pandemia reforzados mediante unas líneas de actuación establecidas y compartidas, transformando la economía y generando oportunidades y puestos de empleo.

    La Unión Europea realiza planes presupuestarios para series de 6 años denominados Marcos Financieros Plurianuales (MFP). Actualmente nos encontramos en el sexto plan económico y presupuestario, que abarca el periodo comprendido entre 2021 y 2027, y cuya cuantía supone el mayor plan de estímulo financiero en Europa. Este plan, comprende el MFP que se llevaba estudiando desde antes de la pandemia y el paquete de fondos Next Generation que viene a responder precisamente al mencionado contratiempo. En conjunto, estamos hablando de más de 2.000 millones de euros. Y os preguntaréis, ¿de dónde sale todo ese dinero? La UE financia este presupuesto a largo plazo a través de los recursos habituales utilizados:

    • derechos de aduana
    • contribuciones de los Estados miembros sobre la base del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA)
    • contribuciones basadas en la renta nacional bruta (RNB)
    • contribuciones nacionales basadas en los residuos de envases de plástico no reciclados (vigente desde 2021)

    Por otro lado, la Comisión Europea accede a mercados internacionales en nombre de la UE, para obtener préstamos con condiciones más favorables que las que obtendrían muchos estados miembros, con el fin de financiar el paquete Next Generation. La Comisión utilizará una estrategia de financiación diversificada con el fin de recaudar hasta 2026, con las mejores condiciones financieras posibles, unos 800.000 millones de euros a precios corrientes, lo que supone el 5 % del PIB de la UE.

    ¿y a dónde destinar tal suma de dinero?

    En la tabla que disponemos a continuación, se detallan los importes asociados a las rúbricas estratégicas establecidas por las instituciones comunitarias competentes.

    asignaciones-totales-por-rúbrica-del-marco-financiero-plurianual
    Asignaciones totales por rúbrica del marco financiero plurianual 2021-2027 y NextGenerationEU | Comisión Europea

    Como se puede comprobar, el plan Next Generation viene a reforzar las 3 primeras partidas estratégicas: Mercado único, innovación y economía digital; Cohesión, resiliencia y valores; recursos naturales y medio ambiente. Dentro de Next Generation encontramos dos instrumentos principales (existen más):

    • Mecanismo para la Recuperación y la Resiliencia (MRR): Constituye el núcleo del fondo de recuperación y está dotado con 723.800 millones, de los cuales 385.800 millones se destinarán a préstamos y 338.000 millones de euros se constituirán como transferencias no reembolsables.
    • REACT-EU:Instrumento de ayuda a la recuperación para la cohesión y los territorios de Europa. Cuenta con 50.600 millones de euros y su objetivo es ampliar y dar continuidad a las medidas de respuesta y reparación de la crisis puestas en marcha desde el inicio de la pandemia.

    Dentro de estas partidas, cada país ha presentado sus planes nacionales de recuperación con la asignación de recursos que ha creído conveniente bajo las directrices europeas, estando siempre pendiente de supervisión y posterior aprobación de la Comisión Europea. En este artículo vamos a analizar brevemente, cómo han sido los planes diseñados por Italia, España, Portugal, Francia y Alemania, quiénes han recibido ya parte de los fondos destinados a sus respectivos planes de recuperación.

    italia

    El país transalpino, con Mario Draghi a la cabeza, fue el primero en presentar su propuesta de plan de recuperación. Italia es el país que más ayudas va a recibir del paquete Next Generation, con una suma que asciende a 191.500 millones de euros, de los cuales 68.900 millones corresponden a subvenciones a fondo perdido y 122.600 millones a créditos blandos. Por su parte, el Gobierno italiano va a aportar 30.600 millones de fondos nacionales al plan de reconstrucción nacional.

    Aproximadamente, el 31% del total de los fondos europeos (algo más de 60.000 millones) serán destinados a la transición verde y la lucha contra el cambio climático; 41.000 millones se asignarán a la transición digital (un 21% del total). Las otras das partidas a las que se destinan más fondos son infraestructuras para la movilidad sostenible con algo más de 31.500 millones de euros y la cohesión e inclusión social, que presta especial atención al sur de Italia, con una dotación de aproximadamente 27.400 millones de euros.

    El plan italiano está estructurado alrededor de cuatro grandes reformas: modernización de la administración pública y recorte de la burocracia; reforma de la justicia con el objetivo reducir los tiempos de los juicios en un 40% para el sector civil y al menos en un 25% para el sector penal; simplificación legislativa y derogación de las leyes que tienen un «impacto negativo» en la vida diaria de ciudadanos o empresas; y medidas para impulsar la competencia y acabar con abusos monopolísticos.

    españa

    España es el segundo país que más dinero va a recibir de los fondos europeos, concretamente la cantidad de 140.000 millones de euros. Dentro de los cuales, aproximadamente 72.000 millones de euros corresponden al plan Next Generation, y serán préstamos a fondo perdido.

    El plan de Recuperación, Transición y Resiliencia (así se ha denominado al Plan de Recuperación nacional español) se ha estructurado sobre 4 pilares: la transformación digital, la transición ecológica, la cohesión social y territorial, y la igualdad. Dentro de estos 4 pilares, el plan contempla 10 políticas tractoras y 20 planes de acción.

    Con las propuestas para la transformación digital, el Plan de recuperación español quiere mejorar la productividad y competitividad de la economía. Para ello, destina el 33% de los mencionados préstamos a esta línea de actuación. A la transformación ecológica, el gobierno de España va a destinar el 37% de los 72.000 millones en préstamos, con el objetivo de movilizar inversión sobre proyectos que promuevan el uso de energías limpias y eficientes.

    En cuanto a los pilares de cohesión social y territorial y plan de igualdad, tras haber consultado el PRTR es difícil saber con certeza cuales son los porcentajes que se quieren destinar a los mismos, pues ambos se postulan como elementos transversales presentes en muchas de las 10 políticas tractoras. Se pueden observar matices sobre igualdad en muchos planes de acción, no obstante, la política “Nueva economía de los ciudadanos y políticas de empleo” parece la más ligada al tema y comprende 5.865 millones de euros (un 8.37% del total de los prestamos Next Generation). En resumidas líneas, las políticas de cohesión social y territorial buscan reformar el sistema educativo, unificar las diferencias regionales y favorecer la estabilidad del mercado laboral. Y las políticas de igualdad buscan reducir la brecha entre hombres y mujeres y eliminar la violencia de género.

    portugal

    El país luso, que actualmente preside el Consejo de la Unión Europea, es el quinto mayor beneficiado en el reparto de fondos con una cuota aproximada al 7% del total del presupuesto comunitario.

    La aportación para Portugal supone 15.000 M€ en forma de subvenciones del Next Generation EU, a las que habría que sumar los 1.500 M€ de React-Eu, y 2.300 M€ en préstamos, aunque el Gobierno aún no tiene decidido si utilizará estos últimos en su totalidad.

    El plan de recuperación y resiliencia (PRR) lanzado por el Gobierno portugués se presenta más sencillo que el español pues se estructura sobre 3 pilares (digitalización e innovación, transición ecológica y la cohesión social y territorial), de los que se despliegan 8 submisiones que a su vez comprenden 20 componentes. Estas secciones detallan un total de 22 reformas y 49 inversiones de carácter estructural. El objetivo prioritario es llevar a cabo inversiones planificadas durante la última década pero que no han podido ser materializadas por falta de capacidad del Estado, por lo que la mayor parte de los fondos se van a asignar al sector público o serán canalizados a través del mismo.

    En términos comparativos, el porcentaje del presupuesto otorgado para Portugal hasta 2026 se distribuye de esta manera: un 68% a resiliencia, un 15% a la transición climática, y un 18% a la transición digital.

    francia

    El gobierno presidido por Emmanuel Macron presentó Le Plan National de relance et résilience (PNRR) a la Comisión Europea, que aprobó el mismo y destinó 40.000 millones de euros a París en forma de subvenciones a fondo perdido. Según los cálculos realizados desde el Gobierno francés este plan cubrirá el 40% del Plan Nacional de Recuperación.

    El PNRR se ha diseñado sobre tres pilares, que de forma análoga a los países analizados son el ecológico, la competitividad y la cohesión social y territorial. Dentro de estos pilares, se definen 9 componentes que se reparten así:

    le-plan-national-de-relance-et-resilience
    El Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR) | Dirección general del tesoro del Gobierno de Francia

    En cuanto a reformas, Francia quiere afrontar 3 retos principales como son la Ley del Clima (Francia sigue realizando esfuerzos por abanderar la lucha contra el cambio climático), las prestaciones por desempleo y restaurar el equilibrio presupuestario. Macron se comprometió además a proseguir las reformas ya iniciadas antes de la crisis, como la de pensiones o la reducción del nivel de impuestos, puesto que Francia es uno de los países con mayor carga fiscal dentro de la Unión.

    alemania

    El plan alemán fue presentado a la UE con Angela Merkel aún al mando del Gobierno teutón. En el mismo, solicitaba a la Unión Europea la suma de 25.600 millones de euros en subvenciones para completar su plan nacional de recuperación y resiliencia. El plan dispone de una suma final de 27.900 millones de euros, siendo el propio estado alemán quién aporta la diferencia entre ambas cifras. De forma análoga a París, Berlín no solicita por el momento préstamos blandos.

    El plan alemán gira en torno a 6 aspectos clave:

    • Acción por el clima y transición energética
    • Digitalización de la economía
    • Educación e infraestructura
    • Participación social
    • Refuerzo de un sistema sanitario resiliente ante la pandemia
    • Modernización de la Administración Pública y la reducción de los obstáculos a la inversión.

    11.500 millones de euros se van a destinar al primero de estos aspectos, lo que supone un 40% de las subvenciones recibidas. En este ámbito podemos encontrar acciones como el impulso a la economía del hidrógeno, incentivos fiscales para vehículos eléctricos y estaciones de carga o la renovación de viviendas en cuanto a eficiencia energética se refiere.

    A pesar de que pueda parecer que el aspecto más relevante del plan germano sea el climático y energético, Berlín va a destinar algo más del 50% del total a la digitalización de la economía (14.000 millones de euros). En este sentido, se van a emprender reformas para fomentar el uso innovador de los datos y a digitalizar sectores como el ferrocarril, la fabricación de automóviles, la administración pública o la sanidad.

    conclusiones

    Todos estos planes, y los lanzados por el resto de países pertenecientes a la UE, verán cada semestre el desembolso de tramos presupuestarios definidos. Como se ha podido comprobar, estos mecanismos de impulso económico pretender acometer significativas reformas en aspectos fundamentales de nuestro día a día.

    En mi opinión, debemos diferenciar reformas que supongan cambios relevantes para hacer más eficaces ámbitos como la justicia o la sanidad o la administración pública mediante su digitalización, de acciones transformadoras que suponen toda una revolución. Me refiero al aspecto energético y su transición hacia un modelo de industrias verdes y ecológicas, donde creo que se está empezando la casa por el tejado, me explico:

    En sectores públicos como la sanidad, la justicia o la propia administración se han identificado claros puntos de mejora, donde van a actuar estas estrategias de digitalización en pos de una mayor eficiencia y eficacia del sistema. Sin embargo, los planes de transición ecológica están llenos de términos y conceptos abstractos que difieren bastante de la realidad que atraviesan la mayoría de sectores y empleos. Y lo que es más relevante, falta esa identificación previa de puntos de mejora. Antes de apostar por energías renovables, debemos comprobar la adecuación de las mismas a los procesos actuales, y materializar esa transición requiere de un continuo acompañamiento de las empresas y sectores. Para la gran mayoría acometer cambios estructurales no es tarea fácil, y en muchas ocasiones cambiar los patrones de actuación, fabricación y/o trabajo de décadas por otros más caros y sin la certeza absoluta de su rendimiento, no es sencillo. Basta comprobar los estragos que puede causar un empeoramiento de las relaciones con el mayor proveedor energético de la UE a todos los niveles. ¿Debemos apostar por vías verdes, uso de energías renovables y luchar contra el cambio climático? Por supuesto. Pero en estos momentos debemos asegurar nuestra independencia energética para partiendo de esa base, podamos caminar hacia modelos más sostenibles siendo accesibles para todos.


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